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El conocimiento que se pueda tener de Carlos de Foucauld es de cultura religiosa elemental, pero visualmente me lo encontré en el ejemplo pobre y humilde de las Hermanas, sus cristianos hábitos de azul añil y la vida de ellas en los ambientes marginados, y así a uno le creció más la admiración por el Hermano Carlos.
Más tarde conocí a un Hermano sacerdote, contemplativo y abierto, y últimamente a los Hermanos Luis y Marisol, matrimonio de la Comunidad de Jesús en Valencia. Por esos días había terminado una serie de relieves sobre la vida de un venerable capuchino y me nació el ofrecimiento de hacer otra serie cerámica sobre Carlos de Foucauld. Esos Hermanos me acercaron a Torrechiva, Fraternidad donde leí con más detenimiento su vida. Allí tenían un taller de escultura y así se me facilitó el que fuera sacando aquellos pasajes que más determinaron o expresaban su interioridad, su ejemplo para nosotros.
Hace ya muchos años, demasiado tiempo, que andamos sufriendo una imaginería de débil y falso realismo. Por ese motivo con el P. Aguilar, dominico, desde los comienzos de la revista ARA formamos equipo y trabajamos por un arte religioso actual y por mi parte con cierto expresionismo, haciendo algunas exposiciones, algunas capillas por España y América.
Madrid, noviembre 1998, Antonio Oteiza.
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18 RELIEVES DE ANTONIO OTEIZA
SOBRE LA VIDA DE CARLOS DE FOUCAULD
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01 - VIAJE A MARRUECOS CON EL JUDÍO MARDOQUEO |
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Carlos de Foucauld se incorpora al ejército como soldado en el 4º de Cazadores de África. Tras ocho meses de estancia en Argelia, presenta su dimisión y decide dedicarse a recorrer el mundo árabe que le ha fascinado.
"...Detesto la vida de cuartel. Encuentro el oficio agobiante... como por otra parte había resuelto abandonar la profesión militar desde hace tiempo, dadas las actuales disposiciones, prefiero irme ahora mismo; para qué arrastrarme todavía algunos años sin ningún objetivo en una vida en la que no encuentro ningún interés; prefiero aprovechar mi juventud viajando; de esta manera me instruiré y no perderé el tiempo..."
El primer proyecto de este viaje que quiere ser provechosamente formativo es Egipto. Sin embargo, por motivos desconocidos, no realiza ese viaje y se prepara durante 15 meses para emprender una expedición a Marruecos. Tiene 25 años. Para iniciar este proyecto estudia seriamente árabe y hebreo, y aprende todo lo que necesita para su realización. Se pone en contacto con el rabino Mardoqueo que acepta acompañarlo y guiarlo.
En esta época Marruecos es desconocido e independiente. Carlos debe introducirse en el país de manera inadvertida y, para ello, se viste de judío pobre. Este viaje, una enorme aventura en la que está a punto de perecer por causas diversas, consigue hacer de él un hombre diferente.
¿Cuáles fueron los resultados de esta expedición? Además de la concesión de la Medalla de Oro de la Sociedad Francesa de Geografía, recibida en abril de 1885 por su obra científica "Reconnaissance du Maroc", hay que destacar otros porque representan un viraje decisivo en el estilo de vivir del Vizconde.
Primero, la DISCIPLINA de estudio. El aprendizaje le obliga a desarrollar una disciplina y un espíritu de trabajo, a lo que se entrega con la misma pasión que a sus todavía recientes juergas.
Segundo, la experiencia de AMISTAD, amistad intensa y fraterna con hombres considerados extraños, dos árabes y un judío. Esta experiencia tendrá algo que ver con su modo espiritual futuro.
Tercero, la experiencia de la MARGINACIÓN. Ir vestido de judío pobre en tierra musulmana le permite experimentar este sentimiento que también tendrá consecuencias más adelante.
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02 - ADMIRABA LA RELIGIOSIDAD MUSULMANA |
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Durante los ocho meses de campaña argelina, Carlos de Foucauld ha encontrado algo importante en su vida, además del deseo de viajar e instruirse: el Islam, y la vivencia de la fe de los árabes, y ello no le ha dejado indiferente. El sentimiento religioso que parecía haber muerto renace de las cenizas al contacto con el desierto y la llama de la religiosidad musulmana.
"...El Islam ha producido en mí una profunda conmoción... la visión de esta fe, de estas almas viviendo en continua presencia de Dios, me ha hecho entrever algo más grande y más verdadero que las ocupaciones mundanas..."
Su viaje de exploración a Marruecos incrementa en él su admiración por la religiosidad de los árabes y su hospitalidad.
Pero no ha llegado aún el tiempo de caminar hacia Dios. El rescoldo no ha sido suficientemente aireado como para volver a inflamarse. Hay que esperar.
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03 - "VETE A COMULGAR" |
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Con las experiencias del desierto acumuladas en su corazón, en febrero de 1886, Carlos se instala en París, muy cerca de donde vive su prima la Sra de Bondy con quién tiene un trato frecuente. Su búsqueda de sentido se ve reforzada por la paz personal que emana de la figura tan religiosa de su prima.
"...Puesto que esta alma es tan inteligente, la religión que cree tan firmemente no puede ser una locura, como yo pienso".
"...¿estará en ella la verdad que no se halla en ninguna otra sobre la tierra, ni en ningún sistema filosófico?".
"...Me vino la idea de que era menester estudiar esta religión, donde acaso se encontraba la verdad de que yo desesperaba, y me dije que lo mejor era tomar lecciones... y busqué un sacerdote instruido que me informara. Se me habló de uno muy distinguido, el padre Huvelin, al que a su instrucción unía una virtud y una bondad más grandes aún..."
"...me impulsaba una gracia interior en extremo fuerte: empecé a ir a la iglesia sin tener fe, y no me hallaba bien más que allí, repitiendo durante largas horas esta extraña oración:" Dios mío, si existís, haced que yo os conozca".
"...Vos me pusisteis bajo las alas de este santo... Yo le pedí lecciones de religión y él me hizo arrodillar y confesarme y luego me mandó a comulgar inmediatamente."
"...Dios terminó la obra de mi conversión, que tan poderosamente había empezado por esta gracia interior tan fuerte que me impulsaba casi irresistiblemente a la Iglesia."
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04 - "APENAS CREÍ QUE HABÍA UN DIOS, COMPRENDÍ QUE DEBIA VIVIR SOLO PARA ÉL." |
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Carlos de Foucauld se instala de golpe en el centro de la conversión.
Una vez realizada ésta, tiene prisa por, de alguna manera recuperar el tiempo perdido y entregarse absolutamente a Dios. Se convertirá en un buscador de la voluntad de Dios, con un deseo de cumplirla de manera perfecta. Una especie de competencia consigo mismo y una imagen de pecador pasado, le incita a un radicalismo total y absoluto.
"...Apenas creí que había Dios, comprendí que debía vivir solo para Él. Mi vocación religiosa data de la misma hora que mi fe. ¡Dios es tan grande ¡ ¡Hay tanta diferencia entre Dios y todo lo que no es Él!"
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05 - NAZARET |
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Quiere inmediatamente profesar en una congregación religiosa, donde espera encontrar la perfección que busca, pero el padre Huvelin le detiene y le obliga a hacer primero una peregrinación a Tierra Santa. Este viaje le ayuda a descubrir el rostro concreto de Jesús. Lo encuentra en Belén, en Jerusalen, en el Calvario, en el misterio de su sufrimiento. Y finalmente en Nazaret, toma conciencia de esos 30 años que Jesús vivió allí como pobre artesano de pueblo. De este viaje trae una impresión profunda del encuentro con la pobreza y el abajamiento de Nazaret. Durante toda su vida, Nazaret permanecerá como búsqueda constante de imitación de Jesús que lo llevará siempre más lejos.
"...No me sentía hecho para imitar su vida pública en la predicación; yo quería la vida escondida del humilde y pobre obrero de Nazaret..."
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06 - SE DESPIDE DE SU PRIMA MARÍA DE BONDY Y ENTRA EN LA TRAPA |
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En busca de la Congregación en la que encuentre el máximo de perfección en el seguimiento de Jesús, hace cuatro retiros a lo largo del año 1889: en los Benedictinos de Solesmes, en la Gran Trapa de Soligny, en la de Ntra. Sra. de las Nieves y en Villa Manresa, de Clamart, con los jesuitas. Finalmente decide ingresar en la Trapa de Ntra. Sra. de la Nieves en Ardèche, Francia.
Así el 15 de enero de 1890 se despide de su prima María de Bondy y sale para la Trapa. Ésta es una etapa clave en la vida de Carlos, no sólo porque representa una nueva etapa sino por la importancia que en su vida y en su afectividad tendrá la separación de la Sra. De Bondy. Separación que él recordará cada año en esta fecha.
"Sacrificio que me ha costado todas mis lágrimas, parece, pues desde ese día que ya no lloro, me parece que no tengo más lágrimas... más que algunas ocasionales cuando pienso en ello... La herida del 15 de enero sigue siendo la misma... El sacrificio de entonces sigue siendo el sacrificio de cada hora..."
Pero no sólo será determinante la amistad con su prima en el plano de los afectos, sino también por su influencia espiritual. Especialmente en lo que se refiere a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y a la adoración al Santísimomo Sacramento.
"¡Es a través de usted como fui reconducido, tras 13 años de alejamiento, a la Sagrada Eucaristía, a la Santa Mesa... es a través de usted, como conocí las exposiciones del Smo. Sacramento y las bendiciones del Sagrado Corazón!".
El 16 de enero de 1890 Carlos toma el hábito en la Trapa con el nombre de María Alberico. En junio del mismo año sale para la Trapa más pobre que existía entonces, Trapa recién fundada de Ntra. Sra. del Sagrado Corazón, en Akbés, Siria. El 2 de febrero pronuncia sus primeros votos temporales. Con este motivo el prior escribe a la hermana de Carlos una carta en la que le comunica:
Este día!. Su director espiritual... me asegura que no ha encontrado en su larga vida un alma tan enteramente de Dios..."
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07 - CRIADO DE LAS CLARISAS |
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Carlos, que en su momento creyó que la Trapa sería su morada definitiva, comienza a inquietarse, tanto respecto a la perfección posible a alcanzar en ella, como respecto a dudar si su vocación más auténtica y personal puede desarrollarse en la misma. Será una larga batalla por encontrar su lugar. En octubre de 1893, tras una enfermedad de pulmón sufrida en la misma primavera, comienza a germinar la idea de una congragación religiosa cuyos miembros, viviendo exclusivamente del trabajo de sus manos, imiten lo más perfectamente posible la vida de Jesús de Nazaret. A esta batalla se añade la que libra también con sus superiores por su primer rechazo al estudio de la teología y la posibilidad de ordenación sacerdotal.
En junio de 1886 redacta su primer proyecto de Congregación Religiosa. Lo presenta al padre Huvelin y éste le ordena abandonar la idea y someterse a la obediencia común del monasterio. Pero su intuición y su deseo hacen imposible la vida en el mismo y en enero de 1897 el Padre General de los Trapenses le concede la dispensa de votos y le deja libre de seguir su vocación particular.
Empujado por la búsqueda apasionada por imitar a Jesús de Nazaret y animado por el padre Huvelin, el 14 de febrero de 1887, hace ante él los votos perpetuos de castidad y pobreza... Se embarca para Tierra Santa. En el lugar en que Jesús vivió, buscará llevar una vida de oración, de trabajo humilde; una vida escondida.
Durante tres años es aceptado como criado por las Clarisas en Nazaret, viviendo muy pobremente en una cabaña.
Pasa horas de adoración silenciosa meditando la escritura. Poco a poco va entendiendo que amar a Jesús es entrar en su trabajo de Salvador, y segguirlo significa convertirse en el hermano de todos, especialmente de aquellos que no conocen el Amor de Cristo.
"No puedo concebir el amor sin la necesidad imperiosa de conformidad, de semejanza, y sobre todo del compartir todas las penas... todas las durezas de la vida."
"Yo no puedo Dios mío ser rico, estar cómodo, vivir tranquilamente de mis bienes, cuando Tú has sido pobre, viviendo penosamente de un trabajo duro... No, yo no puedo amar así..."
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08 - LA VISITACIÓN |
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Carlos de Foucauld quiere extender al mayor número de lugares la presencia eucarística, manifestación de la universalidad de la salvación. Y en esta misma línea habla largamente de la VISITACIÓN :
"Sin salir de la vida oculta, sin salir del silencio, la Virgen santifica la casa de San Juan Bta. llevando a ella a Jesús y practicando las virtudes evangélicas. Según su ejemplo, santificar las almas, sin salir del silencio, llevando entre los pueblos infieles, con un corto número de hermanos, a Jesús en el Santísimo Sacramento, y la práctica de las virtudes evangélicas por medio de una vida que imite la vida oculta de Jesús nuestro Señor".
Durante este tiempo en Nazaret medita el reglamento provisional de los ermitaños del Sagrado Corazón que quiere fundar. En este se encuentran los tres elementos de la vida de Nazaret: Adoración del Santísimo Sacramento, imitación de la vida oculta y vida llevada sobre todo a los infieles.
"Nada glorifica tanto a Dios sobre la tierra como la oblación y presencia de la santa eucaristía. Es deseable que haya entre los ermitaños del sagrado corazón el mayor número posible de sacerdotes".
Carlos durante este período de Nazaret no había querido ser sacerdote porque temía alejarse de la pobreza y del último lugar. Pero en agosto de 1900 vuelve a Ntra. Sra. de las Nieves para prepararse al sacerdocio.
Es ordenado sacerdote libre de la diócesis de Viviers el 9 de junio de 1901.
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09 - LIBERTAD PARA LOS ESCLAVOS |
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Su obispo Mons. Bonnet le autoriza a ir a tierras argelinas, con un proyecto de evangelización de Marruecos, todavía independiente y desconocido en buena parte para los europeos de la época. Carlos, uno de los pocos conocedores del país, siente una gran atracción por ir.
Desembarca en Argel y es recibido por Mons. Guerín, Prefecto Apostólico del Sahara, quien le concede las autorizaciones oportunas para instalarse en Beni-Abbés, un oasis, junto a un puesto militar francés cerca de la frontera marroquí. Comienza de esta forma una etapa de fecunda irradiación apostólica, y un intento de desarrollo de su proyectada congregación. Su vida en Beni-Abbés, está compartida y planificada entre la atención a los soldados franceses, los pobres árabes y la acogida y en tres casos- compra de esclavos. El problema de la esclavitud le lleva a tomar actitudes públicas de denuncia de las autoridades francesas - dado el consentimiento de las mismas en el tráfico de esclavos. Durante todo el año 1902 está intercediendo ante las autoridades.
"Hay que amar la justicia y odiar la iniquidad, y cuando el gobierno comete una grave injusticia contra aquellos que tenemos a nuestro cargo, hay que decirlo... no tenemos derecho a ser centinelas dormidos o perros mudos o pastores indiferentes".
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10 - LA AMISTAD |
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Apenas instalado en Beni.Abbés, Carlos está estupefacto. Diríase que se abren sus ojos y se da cuenta que en aquel semidesierto hay una muchedumbre de hombres que evangelizar y un ministerio muy importante que realizar.
La limosna, la hospitalidad, las conversaciones, el lenguaje, conforman el medio de evangelización más importante y original del Hno. Carlos: la amistad. Sin él no puede entenderse la forma o el estilo de su dinamismo evangelizador y apostólico. La amistad, cauce de comunicación del amor entre los hombres, será la que permita la comunicación de lo más importante que el Hno. Carlos haya descubierto: su amistad con Jesucristo.
El Hno. Carlos tras sus primeros tiempos de conversión entendió que su forma de amar a Jesús era " hacerle compañía", como expresión de su amistad. Su tiempo de Nazaret fue fundamentalmente la búsqueda de cómo "acompañar a Jesús" en el mismo medio en que Aquél se criara y viviera su vida oculta. Una necesidad anhelante de sentirse junto a Jesús y su sagrada familia dominará este tiempo de espiritualidad foucauldiana, y dejará en él una impronta definitiva. Es también en esta misma época cuando encontrará en su gran maestra Teresa de Jesús una forma de espiritualidad y de oración anclada en la amistad con la Humanidad del Verbo, Jesús.
Por ello nada tiene de extraño que ese mismo estilo amistoso forme uno de los núcleos de su experiencia apostólica. Quien ha vivido su relación personal con Jesús en el tono de la amistad, no puede sino exteriorizarla en su vida a través de la misma relación. Y hacer de ella el quicio de su proyecto apostólico.
Pero el que se viva la relación con Jesús en términos de relación amistosa, de presencia mutua tiene que ver con el tipo de personalidad del creyente. ¿Quién puede vivir una relación del tipo "ya no os llamo siervos sino amigos", sino aquél que ha superado un modo de relaciones de fuerte dependencia, las del siervo, para vivir en las relaciones de igualdad y libertad que son características de la amistad?. Seguramente quien ha vivido estas relaciones amistosas en el plano de lo humano, en la experiencia diaria de las relaciones humanas, es quien puede vivir la relación religiosa en clave de amistad. Quien, por las circunstancias que sea, no ha llegado a vivir la relación humana como amistad, difícilmente podrá vivir la religiosa por analogía, en la misma clave.
En el caso del Hno. Carlos, la estructura antropológica de su personalidad sustentaba unas capacidades de relación amistosa amplia y fuerte. De ahí que la relación religiosa pudiera explicitarse en la misma clave, y consecuentemente también en su relación apostólica con los demás.
En su vida se desarrolló esta relación en tres apartados:
- AMISTAD CON JESUS
- LAS AMISTADES EN LA VIDA DEL HNO. CARLOS
- LA AMISTAD, FORMA O MEDIO DE APOSTOLADO
"Cuando uno ama, quiere hablar todo el tiempo con el ser amado, o al menos mirarlo. Eso es la oración: no es otra cosa que el intercambio familiar con nuestro muy Amado. Se le mira, se le dice que se le ama, nos alegramos a sus pies y allí le decimos que queremos vivir y morir".
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11 - QUIERE VIVIR ENTRE LOS TUAREG ORANDO Y HACIENDO ESCUDILLAS |
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A consecuencia de la imposibilidad de acceder a Marruecos, comienza a viajar acompañando a las autoridades militares francesas, primero a los puestos más cercanos, para llevar los primeros auxilios espirituales a los soldados franceses, y más tarde en los grandes viajes de apaciguamiento, hacia las tribus del sur. Conoce el pueblo tuareg, conoce al jefe de los tuareg del Hoggar, de quien será un buen amigo confidente y consejero y se instala provisionalmente en Tamanrasset. Carlos se deja llevar por Dios, que indica frecuentemente su voluntad por medio de los acontecimientos:
"Esta vida de Nazaret se llevará según las circunstancias, en Beni-Abbés, entre los tuaregs o en otra parte... las circuntancias dirán".
"La vida de Nazaret puede llevarse en todas partes: llévala en el lugar más útil para el prójimo".
Ya en Tamanrasset Carlos empieza a construirse su choza y estará por un tiempo indeterminado para él. Fiel a su método, quiere preparar los caminos, procurando trabar amistad con los tuaregs.
"Ser el amigo de todos, ser el hermano universal".
"Estoy preparando un pequeño establecimiento entre los tuaregs. No un comienzo de fraternidad como en Beni-Abbés; una simple choza sin tierra para cultivar, donde yo pueda vivir orando y fabricando cuerdas y escudillas de madera durante una buena parte del año, dependiendo lo menos posible de la tierra."
Carlos se instala en el corazón del país tuareg en una ermita extremadamente sencilla y deja ya de residir de manera estable. La concepción del modelo cisterciense, de un monasterio con una veintena de monjes, queda de golpe olvidada, poco a poco las circunstancias le van haciendo abandonar las concepciones de vida que hasta ahora tenía y empieza a concebir una condición de vida nueva. Ya no hallamos la dura estrechez de los reglamentos, sino la búsqueda dilatada de una gran sencillez evangélica. El Hno. Carlos sólo quiere hacer lo que las circunstancias le mandan.
Esta evolución no es solamente una adaptación que se le impone, sino que muy pronto se convierte en un nuevo proyecto que adopta y que hace plenamente suyo: desea fundar una congregación que siga una vida de Nazaret más cercana a la vida pública.
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12 - TRADUCE EL EVANGELIO AL ÁRABE Y AL TARGUI |
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Carlos de Jesús reparte su tiempo entre Beni-Abbés y Tamanrasset con objeto de llevar el evangelio a más hombres y mujeres del desierto, y seguir atendiendo a los soldados de los pueblos franceses por los que pasa mientras viaja de un lugar a otro.
Él se encuentra en el corazón de la tribu nómada y estos han tomado la costumbre de irle a pedir agujas, medicinas; los pobres, un poco de trigo... se encuentra abrumado de trabajo, pues sus largos recorridos a pie le permiten conocer a la gente en su vida y estar cerca de ellos. Aprende su idioma e inicia un gran trabajo lingüístico por respeto y amor a su cultura. Su gran obra será el diccionario tuareg-francés, francés-tuareg.
Viviendo con ellos, se hace de la familia. De todas partes vienen a pedirle consejo. Comprende que sus amigos aspiran a mejores condiciones de vida. Trata siempre de ayudarlos y comparte con ellos todo lo que tiene.
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13 - LA NOCHE DEL DESIERTO |
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"Hay que pasar por el desierto y quedarse para recibir la gracia de Dios: allí uno se vacía, aleja de sí todo lo que no es Dios y vaciamos completamente nuestra alma para dejar todo el lugar a Dios solo... Los hebreos pasaron por el desierto: Moisés vivió allí antes de recibir su misión; San Pablo, al salir de Damasco, pasó por Arabia... Es indispensable...
Es un tiempo de gracia... Es un período por el cual toda alma que quiera dar frutos debe pasar necesariamente... Es necesario ese silencio, ese recogimiento, ese olvido de todo lo creado en el que Dios se establece, donde reina y forma en ella el espíritu interior... la vida íntima con Dios... la conversación del alma con Dios en la fe, la esperanza y la caridad..."
"Más tarde, el alma producirá frutos exactamente en la medida en que el hombre interior se habrá formado en ella..."
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14 - EL HERMANO UNIVERSAL |
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Carlos, que no ha cesado de proclamar que no estaba destinado a predicar el evangelio con la palabra, no tiene hasta cierto punto otro remedio que hacerlo. Así pues, su sacerdocio y las necesidades de las almas le imponen una actividad que es más directamente una actividad de la vida pública:
"Me veo con sorpresa pasar de la vida contemplativa a la vida del sagrado ministerio. A ello soy llevado, a pesar mío, por las necesidades de las almas".
Pero estas breves predicaciones son sólo actividades accidentales. El fondo de su existencia en Beni-Abbés consiste en un doble ritmo de oración y acogida. La acogida se extiende más y más y el Hno. Carlos se deja arrastrar a esta actividad sin reticencia alguna. Su casa la llaman la fraternidad, porque el Hno. Carlos es el HERMANO UNIVERSAL.
"Quiero habituar a todos los habitantes, cristianos, musulmanes, judíos e idólatras, a que me miren como a su hermano, como el hermano universal"
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15 - LA EUCARISTÍA Y LOS POBRES |
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"...evangelización no por la palabra, sino por la presencia del Santísimo Sacramento, la ofrenda del divino sacrificio, la oración , la penitencia, la práctica de las virtudes evangélicas, la caridad , una caridad fraterna y universal, compartiendo hasta el último bocado de pan con cualquier pobre, con cualquier huésped, con cualquier desconocido que se presentara, recibiendo a cualquier humano como a un hermano bien amado".
Vemos cómo la Eucaristía se hace un bocado de pan para todos. Aquella presencia produce ésta. El pan que se adora lleva al pan que se comparte. La irradiación de la Eucaristía tiene el sabor del pan compartido y da la vida. Si aquella adoración no conlleva el compartir entre pobres, la luz se apaga y la tiniebla se adueña de nuevo.
Pero la Eucaristía, centro del apostolado, debe ser llevada a los hombres. No basta iluminar un lugar. Carlos quiere poner en pie focos eucarísticos iluminadores y fraternales. De ahí sus largos viajes y en ellos siempre pone en primer plano la Eucaristía celebrada y adorada.
Los dos pilares ligados entre sí e inquebrantables en la vida del hermano Carlos, son la presencia de Cristo en la Eucaristía y la presencia de Cristo en los pobres. Él renunció a vivir esta vida en Tierra Santa. Se siente empujado a "vivir Nazaret en el lugar que sea más útil para el prójimo", tomando el camino del desierto, ese camino de fe desnuda y de pura esperanza. Está dedicado a una tarea difícil, se comprometió sólo en una ruta larga y dura, sabiendo que no vería el fin, preparar los corazones para que conozcan mejor a Dios y lo amen.
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16 - ENFERMO LE CUIDAN LOS TUAREG |
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El invierno de 1907-1908 es para Carlos de Foucauld tiempo de desnudez extrema. Es la gran purificación de Dios. Está en la noche más penosa. Todo lo que ha querido fundar se derrumba, como casa construida sobre arena. Está cansado y siente una gran soledad. La depresión le acecha llegando a dudar de la utilidad de su misión. Siente un gran fracaso espiritual. En Tamanrasset reina una gran miseria, no ha llovido en dos años. Ayuda como puede y sufre al ver tal situación.
Además en los años que ha viajado ha podido comprobar que los civiles no hacen nada por los indígenas y solo buscan aumentar las necesidades de los indígenas para sacar de ellos el mayor provecho posible, solo buscan su interés personal. Todo esto, junto con el cansancio por sus interminables marchas por el desierto, gastado por múltiples privaciones, Carlos, que hasta entonces no había estado nunca enfermo, se derrumba. Se ve obligado a interrumpir todo trabajo y guardar inmovilidad absoluta. Gravemente enfermo es salvado por los cuidados de sus vecinos tuareg, que van reuniendo la poca leche de las cabras para poder alimentar al Hermano. El Hermano universal agradece la actitud de sus hermanos los musulmanes y queda transformado en hermano particular. Uno más. No tanto el que da, sabe y reparte bienes y sabiduría sino el que ha de aceptar los dones de los otros, pobres pero indispensables.
En este estado de desnudez extraordinario, Carlos adelanta todavía un poco más en el camino de la imitación de Jesús. Se da cuenta hasta que punto ha sido Jesús, aún en los menores momentos de su vida, quien lo ha modelado y dirigido todo, quien le ha comunicado su amor a las almas, quien le ha dado esta devoradora pasión de apostolado misionero. Renuncia más que nunca, y para ser mejor imitador de Jesús, a los grandes medios puramente humanos. Se entrega a la voluntad del Amado, que sabe mejor que él los medios que ha de emplear, que obra solo, que entra en los corazones y los transforma.
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17 - "SI EL GRANO DE TRIGO NO MUERE..." |
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En la cooperación de la redención, sabe que la roturación del campo, que hay que realizar antes que todo otro trabajo, consiste en aniquilarse a sí mismo, dejándose abrasar por la llama del sacrificio.
"Ruegue usted por mí para que ame, ruegue para que ame a Jesús. Ruegue para que ame su cruz, ruegue para que ame la cruz, no por ella misma sino como medio, el camino único de glorificar a Jesús. El grano de trigo no da fruto si no muere".
Carlos quiere dar su vida, y la quiere dar totalmente en la inmolación diaria de sí a Jesús por todos los hombres, en una amistad y servicios constantes, un verdadero aniquilamiento por un total don de sí a los otros. Nazaret lo concibe como signo de la realidad de la vida de Jesús: una vida de pobreza de alma y de disponibilidad para todos, una vida de último lugar, de inserción en el corazón de lo que hay de más humano, de más pobremente humano.
Los hermanos que quiere fundar Carlos han de mirar ante todo el fracaso aparente de la cruz, al modo silencioso y "abyecto" de la redención. El apóstol que marcha en pos de Carlos debe entregarse al trabajo sin intento de conocer ni de sopesar los resultados de su obra, su trabajo debe ser de roturación interminable, basado únicamente en la fe.
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18 - ASESINATO DE CARLOS DE FOUCAULD |
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Las repercusiones de la primera guerra mundial llegan a Hoggar. La violencia y la inseguridad ganan estas regiones...
Al atardecer del 1 de Diciembre de 1916, durante una operación de los rebeldes, está solo en casa cuando uno de sus amigos tuaregs lo llama afuera: ha llegado el correo. Se le prende y los veinte hombres que han rodeado sin ruido el fortín penetran en el interior... Habían forjado la idea de saquear el borj y de tomar al Hno. Carlos como rehén, y el golpe les resulta muy bien. Él espera ser conducido, con los brazos detrás y la muñeca atada a los talones, con guías de camellos. Calla, mira delante de sí y se mantiene inmóvil. Ha sido confiado a la custodia de un muchacho de quince años, que está firme delante de él, fusil en mano, mientras los otros llevan a cabo el saqueo. Pero alguien grita: "¡Dos meharistas que llegan!". Estallan unos tiros de fusil. El joven guardián enloquecido, dispara sobre Carlos, que cae sin un grito.
La muerte de Carlos es, como su vida, una muerte de todos los días, sin nada extraordinario ni sensacional, un suceso diverso. Un suceso sin color. Se ha dejado agarrar sin resistir; se ha dejado atar, robar y matar, acogiendo su propia muerte (como verdadero discípulo de Aquél que durante la Pasión se calló) y muere en una soledad extrema sin dejar un solo discípulo que continue su misión.
El mismo día de su muerte escribía a su prima diciendo:
"Nuestro anonadamiento es el más poderoso medio que tenemos para unirnos con Jesús y hacer bien a las almas".
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